Después de mi sesión (y de saberme la Tarzan de las relaciones) pasé por Geni, el hermanito menor de Vanessa, a su entrenamiento. Se llama Eugenio pero le dicen Geni, tiene 9 años y es de lo más cool. Es como un hombrecito de 30 en un cuerpo de enano. Es súper listo y tiene conversación agradable. Juega tenis, lo hace muy bien, supongo que a eso de dedicará y hará harta lana porque en verdad tiene talento, yo disfruto verlo jugar. Se sabe toda la jerga tecnológica, está súper actualizado. Como es el bebé obvio tiene su iPad, iPhone, videojuego 3D y hasta la mamada esa de un programa de aviación. Pero no es mamoncillo, es simpático. Cuando íbamos caminando al coche, que me la suelta: "¿Cuántos puntos te faltan?" ¿Puntos?" "Sí, para el infonavit" Le contesté que no tenía ni idea. No me extrañó la pregunta porque siempre anda muy viajado así que no le seguí. "Cass, es importante que lo sepas" "¿Por qué tendría que ser tan importante?" "Porque si no, no se pueden casar Vanessa y tú". Ya en el coche intenté sacarle información. ¿Es acaso que Vanessa está planeando cosas a mis espaldas? ¿Lo escuchó en una conversación? ¿Se le ocurrió por pura pendejada o en verdad su familia piensa que debemos comenzar con eso? Claro que no expresé mis pensamientos tal cual, sino que use la verborrea Socrática de preguntar hasta hartar. "No me lo ha dicho Vanessa, pero es lo que las parejas hacen, son novios mucho tiempo, después compran su propia casa, se casan, se van ahí, tienen familia y la vida sigue".
La vida sigue. Que manera tan cuadrada de programar tiene la familia Bishop. "Bueno, Geni, hay familias diferentes y no todas las parejas tienen los mismos objetivos". El niño se me quedó viendo de una manera que hasta me atemorizó mal pedo. "¿Bromeas? Vanessa es súper cursi ella sí quiere todo eso. Yo nada más te digo, Cass, ponte las pilas". A las 7 pm. todavía tenía la pinche frasesita Ponte las pilas, proveniente de un mocoso rechinando en mis oídos con la misma molestia de cuando arañas el pizarron.
En chinga le conté todo a Mafer ¡para eso son los amigos! para subirte el ánimo bien cabrón, y mi BFF nunca falla. "Mira, para mi que Vane (entonando feo) ya está preparando su rollito y te quiere engatusar con una sorpresita de esas. Tipo 'Hey, vamos a formalizar esto' pero no te paniquees". No era precisamente lo que quería escuchar. Porque yo ya estaba poniéndome de mal humor con Vanessa. "Es que dame la razón, Mafer, a Geni no se le pueden ocurrir esas cosas de la nada. ¿Qué tal si es un mensaje indirecto de Vanessa?" "¡Pues claro gueeey! A ver espérame es que se está poniendo bien buena la novela..." Entonces me emputé y le dije que la llamaba cuando comenzaran los informerciales media noche y como que quiso arreglar el asunto. "Primero el perro, ahora la ocurrencia de Geni, ¿no se te hace que la onda va por ahí?" Pero mientras ella me decía eso, yo me quedé en blanco, pensando que todo esto era holy shit. Sarah advirtiéndome mis desvarios, Mafer concretando el punto, y yo cansada de Vanessa pensando en Alexis por las noches. ¿Qué pedo conmigo? y luego la pinche vocecita infantil taladrándome la cabeza, Ponte las pilas, Ponte las pilas, Ponte las pilas...